Solstaria

La Parte de la Fortuna y la Parte del Espíritu

Una parte es un punto que se calcula a partir de otros tres: la distancia entre dos planetas, contada desde el ascendente. La Parte de la Fortuna es la más conocida, y la Parte del Espíritu es su reflejo.

El arco pálido es la distancia entre las dos luminarias; el arco dorado es esa misma distancia contada desde el ascendente, y la parte está donde termina.

En tu carta

Cómo se mide una parte

En un nacimiento de día, con el Sol sobre el horizonte, la Parte de la Fortuna está tan lejos del ascendente como la Luna lo está del Sol, contando en el mismo sentido del zodiaco. En un nacimiento de noche las dos luminarias cambian de lugar en la fórmula. La Parte del Espíritu usa los mismos tres puntos al revés, así que las dos partes siempre quedan simétricas, una a cada lado del ascendente.

Día y noche

El cambio para los nacimientos de noche es la práctica más antigua, escrita por los astrólogos helenísticos en los primeros siglos de nuestra era, que trataban las cartas diurnas y nocturnas como de distinta naturaleza. Muchos astrólogos modernos usan la fórmula diurna para todas las cartas. La página sigue la regla antigua y, cuando tu carta es nocturna, da también la versión diurna, para que puedas leer cualquiera de las dos.

Lo que decide no es la hora del reloj sino si el Sol estaba sobre el horizonte. Un nacimiento a las siete de la tarde en Buenos Aires o en Santiago es diurno en diciembre y nocturno en junio; en Bogotá o en Quito, cerca del ecuador, el Sol se pone casi a la misma hora todo el año, y la línea entre día y noche apenas se mueve.

Cómo se lee una parte

La Fortuna se lee tradicionalmente en relación con el cuerpo y las circunstancias, lo que le pasa a alguien; el Espíritu, con la mente y lo que esa persona se propone. La casa donde cae una parte se lee como el área de la vida donde se juega ese tema. Ese es el vocabulario de la tradición, descrito aquí, y nada en esta página predice nada. El nombre tampoco promete suerte ni dinero: fortuna, en los textos antiguos, es lo que le toca a alguien, bueno o malo.

Cómo lo calcula la página

Usa la carta natal guardada en este dispositivo, y necesita la hora de nacimiento, porque una parte se cuenta desde el ascendente y el ascendente avanza un signo cada dos horas más o menos. La página decide si la carta es diurna o nocturna según si el Sol está en la mitad sobre el horizonte, de la Casa 7 a la Casa 12. Después mide la distancia de una luminaria a la otra en el orden del zodiaco, suma esa distancia al ascendente y marca dónde termina la cuenta. La casa de cada parte se da con el sistema Plácido, con la casa en signos enteros al lado cuando no coinciden.

Un ejemplo

Tomemos una carta diurna con el ascendente a 10° de Aries, el Sol a 20° de Capricornio y la Luna a 5° de Géminis. Contando hacia adelante del Sol a la Luna hay 135°. Esos mismos 135° contados desde 10° de Aries terminan en 25° de Leo, así que la Parte de la Fortuna está a 25° de Leo, el quinto signo desde el ascendente. El Espíritu se cuenta de la Luna al Sol, 225°, y cae a 25° de Escorpio, el octavo signo. Las dos quedan a 135° del ascendente, una a cada lado, que es la simetría que muestra el dibujo.

Fortuna, Espíritu y las partes árabes

Los astrólogos helenísticos usaban muchas partes, que en sus textos se llaman lotes o suertes, y la Fortuna y el Espíritu eran las dos principales: la Fortuna ligada a la Luna y el Espíritu al Sol. Vetio Valente, que escribió en el siglo II, trabajaba con las dos. Ptolomeo, en el mismo siglo, usaba la Parte de la Fortuna pero la contaba del Sol a la Luna en todas las cartas, de día o de noche. Los astrólogos que escribieron en árabe en la Edad Media retomaron las partes y agregaron muchas más, y por eso también se las llama partes árabes, y por eso en español se habla casi siempre de la Parte de la Fortuna.

Confusiones comunes

La más grande es la fórmula de día y de noche: dos calculadoras pueden poner la parte en lugares distintos para la misma carta solo porque una invierte la fórmula de noche y la otra no. La siguiente es un nacimiento con el Sol muy cerca del horizonte, donde unos pocos minutos de hora de nacimiento deciden qué fórmula se aplica. Y sin hora de nacimiento no hay ascendente, así que no se puede ubicar ninguna parte. Tampoco hay que confundirla con la Rueda de la Fortuna, el arcano X del tarot, que no tiene relación con este cálculo.

Las partes dependen del ascendente, así que la página del ascendente es el lugar para ver por qué importa el minuto de nacimiento. Cómo se lee la casa de una parte está en Las casas, y tu carta natal muestra el Sol, la Luna y el ascendente con los que se construyen.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calcula la Parte de la Fortuna?

Para un nacimiento de día, con el Sol sobre el horizonte, la Parte de la Fortuna es el ascendente más la Luna menos el Sol: la distancia del Sol a la Luna, contada a partir del ascendente. Para un nacimiento de noche el Sol y la Luna se intercambian, así que es el ascendente más el Sol menos la Luna. Esta página usa esa inversión, que es la regla helenística, y en las cartas nocturnas también muestra el resultado con la fórmula diurna.

¿Qué es la Parte del Espíritu?

La Parte del Espíritu es el reflejo de la Parte de la Fortuna. Usa los mismos tres puntos al revés: de día, el ascendente más el Sol menos la Luna; de noche, el ascendente más la Luna menos el Sol. Las dos partes siempre quedan a la misma distancia del ascendente, una a cada lado. Tradicionalmente la Fortuna se lee en relación con el cuerpo y las circunstancias, y el Espíritu con la mente y lo que alguien se propone hacer.

¿Por qué mi Parte de la Fortuna sale distinta en otra página?

Casi siempre por la fórmula nocturna. Muchos programas modernos usan la fórmula diurna para todas las cartas, mientras que esta página la invierte para los nacimientos de noche, como hacían los astrólogos helenísticos. En una carta nocturna la página da también el resultado diurno, para que puedas comparar. Una hora de nacimiento, un huso horario o un sistema de casas distintos también pueden mover la parte o cambiar la casa donde cae.

¿Puedo saber mi Parte de la Fortuna sin hora de nacimiento?

No. Todas las partes se cuentan desde el ascendente, y el ascendente recorre el zodiaco entero en un día, un signo cada dos horas más o menos. Sin hora de nacimiento no se conoce el ascendente, ni tampoco si el Sol estaba sobre o bajo el horizonte, que es lo que decide la fórmula. La página lo dice en lugar de adivinar.

¿Qué significa la casa de la Parte de la Fortuna?

En la astrología tradicional, la casa donde cae una parte se lee como el área de la vida por la que se expresa su tema. La Fortuna en la Casa 10, por ejemplo, se lee como circunstancias ligadas al trabajo y a la imagen pública, y el Espíritu ahí como intenciones puestas en esas mismas cosas. Es una descripción de cómo lee la tradición una posición, no una afirmación sobre lo que le va a pasar a nadie.