Solstaria

Las horas del día

La luz del día cortada en doce, la noche cortada en doce, y un planeta para cada parte. Solo dos veces al año alguna de estas horas dura sesenta minutos, y justamente de eso se trata: por eso esta página necesita tu lugar.

La salida del sol depende del lugar, así que esta página necesita uno. Se guarda en este dispositivo y no se envía a ninguna parte.

Cómo está armado

La primera hora después de la salida del sol pertenece al planeta que da nombre al día: el lunes a la Luna, el martes a Marte, el sábado a Saturno. Cada hora siguiente avanza un lugar en el orden caldeo, Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio, Luna, que ordena los planetas según lo lento que parecen moverse. Si se recorre ese orden durante veinticuatro horas, la primera hora del día siguiente cae justo en el planeta del día siguiente. Esa es la explicación tradicional del orden de los días de la semana, y que el sistema se cierre sobre sí mismo es lo más interesante que tiene.

En español se nota a simple vista: lunes es de la Luna, martes de Marte, miércoles de Mercurio, jueves de Júpiter y viernes de Venus. El sábado y el domingo perdieron a Saturno y al Sol cuando se les pusieron nombres religiosos, el sabbat y el día del Señor.

Las horas son desiguales a propósito. La luz del día se divide en doce sea cual sea su duración, así que en Buenos Aires en diciembre una hora del día dura unos setenta y dos minutos y una de la noche unos cuarenta y ocho, y en Ushuaia la diferencia es todavía mayor: casi noventa contra poco más de treinta. Cerca del ecuador, en Quito o en Bogotá, las dos rondan los sesenta todo el año. En los equinoccios valen sesenta en todas partes, y por eso a las horas iguales se las llamó alguna vez horas equinocciales.

Para qué se usa tradicionalmente cada hora se da como una cualidad, no como una instrucción: una manera de elegir cuándo hacer algo que ibas a hacer de todos modos. No hay ningún efecto medido de la hora del día sobre cómo sale una carta o una conversación, y nada en esta página predice nada.

Qué calcula la página, paso a paso

Cuando eliges un lugar, la página busca la última salida del sol ahí en este minuto o antes, la puesta que la sigue y la salida siguiente, con la misma astronomía que usa la carta natal. El tramo de la salida a la puesta se divide en doce horas del día iguales, y el tramo de la puesta a la salida siguiente en doce horas de la noche iguales. La primera hora del día va al planeta del día de la semana en que cayó esa salida del sol, y cada hora siguiente al planeta que sigue en el orden caldeo. Se marca la hora en la que estás, y la esfera se vuelve a dibujar una vez por minuto mientras la página esté abierta. La misma salida y puesta del sol dan las horas de los crepúsculos civil, náutico y astronómico que aparecen en la lista debajo de las horas.

Cómo leer la esfera, con un ejemplo

La salida del sol está arriba de la esfera, y el ancho de cada sector es lo que dura su hora, así que en verano los sectores del día se ven más anchos que los de la noche. El centro nombra la hora en la que estás, o la que señales o elijas con las flechas del teclado.

Supongamos que es martes y el Sol sale a las 06:00 y se pone a las 20:00. Catorce horas de luz hacen que cada hora del día dure setenta minutos, y diez horas de noche hacen que cada hora de la noche dure cincuenta. El martes es de Marte, así que la primera hora, de 06:00 a 07:10, es de Marte; la segunda, de 07:10 a 08:20, es del Sol, y después vienen Venus, Mercurio, la Luna, Saturno y Júpiter, hasta que la octava hora vuelve a Marte. Si se sigue dando la vuelta, la hora veinticinco, la primera después de la salida del sol del miércoles, le toca a Mercurio, y el miércoles es el día de Mercurio.

Dónde deja de funcionar, y otros detalles

Dentro de los círculos polares hay días en que el Sol no sale o no se pone. Entonces no hay luz que dividir, y la página lo dice en lugar de inventar horas. Cerca de ese límite, en verano, las horas de la noche se achican a unos pocos minutos cada una. En Tierra del Fuego no se llega a ese extremo, pero en diciembre las horas de la noche ya son cortas.

El día de las horas empieza con la salida del sol, no a medianoche, así que a la una de la mañana sigues en las horas de la noche del día anterior; el texto debajo de la esfera nombra la salida del sol con la que empezó el día. El horario de verano, donde todavía se usa, como en Chile, cambia los números del reloj pero no las horas en sí, que se cortan a partir de la salida y la puesta. Las horas se muestran con el reloj de este dispositivo, pero el día de la semana, y por lo tanto el planeta del día, es el del lugar: una ciudad muy al este o al oeste recibe el planeta de la fecha en que el Sol sale allí.

Para la salida, la puesta y los crepúsculos de cada día del año en el mismo lugar, mira Luz del día; para ver por dónde sale el Sol y qué tan alto sube, Trayectoria del sol. Los siete planetas dueños de las horas se describen uno por uno en Los planetas, y la fase y el signo de la Luna de hoy están en La Luna.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se calculan las horas planetarias?

Se toma el tiempo entre la salida y la puesta del sol en tu lugar y se divide en doce horas del día iguales; después, el tiempo entre la puesta y la salida siguiente se divide en doce horas de la noche. La primera hora del día pertenece al planeta del día de la semana, del domingo con el Sol al sábado con Saturno, y cada hora siguiente toma el planeta que sigue en el orden caldeo: Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio, Luna. Esta página hace esa cuenta para la ciudad que elijas.

¿Por qué una hora planetaria no dura sesenta minutos?

Porque la luz y la oscuridad se cortan cada una en doce, duren lo que duren. En verano una hora del día dura más de sesenta minutos y una de la noche menos, y en invierno al revés: en Buenos Aires, en diciembre, unos setenta y dos contra cuarenta y ocho. Cerca del ecuador, en Quito o Bogotá, casi no cambian en todo el año. Solo alrededor de los equinoccios, cuando el día y la noche se parecen, las dos se acercan a sesenta minutos en todas partes.

¿Qué planeta rige cada día de la semana?

El domingo el Sol, el lunes la Luna, el martes Marte, el miércoles Mercurio, el jueves Júpiter, el viernes Venus y el sábado Saturno. El regente de un día es el planeta de su primera hora después de la salida del sol. Recorrer el orden caldeo durante veinticuatro horas hace caer la salida del sol siguiente en el planeta del día siguiente, que es la explicación tradicional del orden de los días. El español lo conserva a la vista en lunes, martes, miércoles, jueves y viernes.

¿Las horas planetarias empiezan a medianoche?

No. En esta tradición el día empieza con la salida del sol, así que la primera hora del martes empieza cuando sale el sol el martes, y las horas entre la medianoche y esa salida son las últimas horas de la noche del lunes. La página nombra la salida del sol con la que empezó cada día, para que la lista de horas coincida con el reloj de la pared.

¿Qué hora planetaria es ahora?

Elige tu ciudad y la página marca la hora en la que estás, nombra su planeta y da el inicio y el final de esa hora según el reloj de este dispositivo, redibujando cada minuto mientras esté abierta. La hora depende de la salida del sol donde estás, así que dos ciudades con el mismo huso horario, como Lima y Bogotá, pueden estar en horas planetarias distintas en el mismo momento. El lugar se guarda en tu dispositivo.